“El reino de Dios es como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.”
— Evangelio de Marcos 4:26-27
Una de las cosas más difíciles para el ser humano es esperar cuando ya hizo su parte.
Sembramos una oración.
Sembramos una decisión.
Sembramos una disciplina nueva.
Sembramos una conversación importante.
Y después esperamos resultados inmediatos.
Pero el principio del Reino es diferente. Jesús explica que la semilla crece incluso cuando el sembrador no la está observando. De hecho, gran parte del crecimiento ocurre cuando aparentemente nada está pasando.
La semilla trabaja bajo la tierra.
No vemos el proceso.
No escuchamos el movimiento.
No podemos medir el avance día a día.
Sin embargo, la vida está ocurriendo.
La primavera nos recuerda este misterio. Durante semanas la tierra parece igual. Pero debajo de la superficie, raíces diminutas comienzan a extenderse. La semilla se abre. La vida empuja hacia arriba. Todo está preparándose para el momento en que el brote finalmente aparecerá.
Así también sucede en nuestra vida espiritual.
Tal vez sembraste disciplina en tu vida este año.
Tal vez comenzaste a ordenar áreas que antes estaban descuidadas.
Tal vez empezaste a orar con mayor intención.
Y aún no ves grandes cambios.
No te desesperes.
Dios trabaja mucho en lo invisible antes de manifestar lo visible. El crecimiento profundo casi siempre ocurre en silencio. Las raíces necesitan tiempo para fortalecerse antes de que el fruto aparezca.
La impaciencia es uno de los mayores enemigos del proceso espiritual. Queremos brotes inmediatos, pero Dios está interesado en árboles que permanezcan por años.
Hoy recuerda esto: cada semilla fielmente sembrada tiene potencial de vida.
Tu oración no es inútil.
Tu disciplina no es estéril.
Tu obediencia no es invisible para Dios.
Aunque no lo veas todavía, algo puede estar creciendo bajo la superficie de tu vida.
¿Qué semillas has estado sembrando recientemente?
¿Puedes confiar en que Dios está trabajando incluso cuando no puedes verlo?
Las raíces siempre se forman primero.
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Muchas gracias y bendiciones ha usted y su familia
ResponderEliminar