Hay momentos en la vida donde no hay respuestas claras. Donde oras… y el cielo parece en silencio. Donde avanzas… pero no sabes si vas en la dirección correcta. Donde haces lo correcto… pero no ves resultados. Y es ahí donde muchos se detienen. No porque no tengan fe… sino porque quieren entender antes de obedecer. Pero la fe no funciona así. La fe no siempre te explica… la fe te pide que permanezcas. La Escritura dice en Proverbios 3:5-6: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.” No dice “entiende primero”… dice “confía”. Hay una diferencia profunda entre entender y confiar. Entender te da control. Confiar te forma. Porque cuando entiendes todo, no necesitas fe. Pero cuando no entiendes nada… y aun así sigues… eso transforma tu carácter. Dios no está comprometido con explicarte cada paso. Está comprometido con formarte en cada paso. Y muchas veces, el ...