
Caminar cuando no entiendes
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.” — Proverbios 3:5
Hay momentos en la vida en los que simplemente no entendemos lo que está pasando. Caminamos, pero no vemos claridad. Oramos, pero no hay respuesta inmediata. Avanzamos, pero parece que no hay dirección definida. Y es ahí donde el alma entra en conflicto, porque nuestra naturaleza quiere entender, quiere controlar, quiere tener certeza.
Pero la fe no funciona así.
La fe no es tener todas las respuestas, es seguir caminando aun cuando no las tienes.
Hay temporadas en las que Dios no te da explicaciones, porque está formando en ti algo más profundo que el entendimiento: la confianza. Porque si siempre entendieras todo, no necesitarías confiar. Y si no necesitas confiar, no estás caminando en fe, sino en lógica.
Y Dios no te llamó a vivir solo por lógica… te llamó a vivir por fe.
Es fácil confiar cuando todo está claro. Cuando el camino está iluminado, cuando las puertas se abren, cuando las señales son evidentes. Pero el verdadero crecimiento ocurre cuando decides avanzar en medio de la incertidumbre, cuando das un paso sin ver el siguiente, cuando eliges creer aunque todo dentro de ti quiera detenerse.
Ahí es donde se forja una fe genuina.
Quizá hoy estás en ese punto. Tal vez hay decisiones que no sabes cómo tomar. Tal vez hay situaciones que no entiendes. Tal vez hay silencios de Dios que te incomodan.
Pero escucha esto con atención: el silencio de Dios no es ausencia… es entrenamiento.
Dios no se ha ido. Dios no te ha soltado. Dios no está indiferente a lo que estás viviendo. Él está obrando, incluso cuando tú no lo puedes percibir.
Y muchas veces, el no entender es parte del proceso.
Porque cuando no entiendes, aprendes a depender.
Cuando no ves, aprendes a confiar.
Cuando no tienes control, aprendes a rendirte.
Y en esa rendición, hay transformación.
No necesitas entender todo para seguir avanzando. Necesitas confiar en Aquel que sí lo entiende todo. Necesitas descansar en que Dios ve el panorama completo, mientras tú solo ves una parte.
Hoy no se te pide que resuelvas todo.
Se te pide que des el siguiente paso.
Aunque sea pequeño.
Aunque sea con duda.
Aunque sea temblando.
Pero sigue caminando.
Porque cada paso que das en fe te acerca al propósito, aunque todavía no lo veas.
Y un día, mirarás hacia atrás… y entenderás por qué Dios no te explicó todo desde el principio.
Oración:
Señor, hoy reconozco que hay cosas que no entiendo. Hay caminos que me parecen inciertos y momentos que me generan duda. Pero decido confiar en Ti, no en mi propia lógica. Ayúdame a caminar en fe, a seguir avanzando aunque no vea con claridad, y a descansar en que Tú tienes el control. Fortalece mi corazón para no detenerme y enséñame a depender de Ti en todo momento. Amén.
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Hoy, ¿estás dispuesto a dar el siguiente paso aunque no tengas todas las respuestas?
Comentarios
Publicar un comentario