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9 de junio

Devocional Amanecer – 9 de junio

Dios también trabaja cuando no entiendes

Versículo:

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.”
— Isaías 55:8

Hay temporadas en la vida donde todo parece tener sentido. Las puertas se abren, las respuestas llegan y podemos ver claramente la dirección que Dios está marcando. Pero también existen otros tiempos: momentos donde las preguntas son más numerosas que las respuestas, donde el silencio parece prolongarse y donde los planes no avanzan al ritmo que esperábamos.

En esos momentos es fácil pensar que Dios se ha olvidado de nosotros o que algo salió mal. Sin embargo, la Biblia nos muestra una realidad diferente. Dios nunca deja de trabajar. Lo hace incluso cuando no lo vemos, cuando no lo sentimos y cuando no logramos comprender lo que está sucediendo.

José pasó años sin entender por qué fue vendido por sus hermanos. David fue ungido rey y luego tuvo que esconderse en cuevas. Abraham recibió una promesa y esperó décadas para verla cumplida. Ninguno de ellos entendía el cuadro completo mientras atravesaban el proceso. Sin embargo, Dios estaba construyendo algo mucho más grande de lo que ellos podían imaginar.

Nosotros también solemos mirar solo el capítulo actual, mientras Dios contempla toda la historia. Lo que hoy parece una demora puede ser preparación. Lo que parece una puerta cerrada puede ser protección. Lo que parece una pérdida puede convertirse más adelante en una bendición inesperada.

La fe madura cuando aprendemos a confiar en el carácter de Dios más que en nuestra capacidad de entender sus caminos. No siempre tendremos todas las respuestas, pero sí podemos tener la certeza de que Aquel que comenzó la buena obra en nosotros la terminará.

Si hoy estás atravesando una etapa de incertidumbre, recuerda esto: Dios no está improvisando. Él sigue guiando tus pasos, aun cuando el camino parezca confuso. Su amor permanece, su propósito sigue vigente y su mano continúa obrando detrás de escena.

Oración:

Señor, ayúdame a confiar en Ti aun cuando no entienda todo lo que está ocurriendo. Dame paz para caminar por fe y no por vista. Recuérdame que Tus planes son mejores que los míos y que Tu tiempo es perfecto. Hoy decido descansar en Tu fidelidad. Amén.

Somos más que vencedores.
Pastor Sergio Mendoza


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