
6 de mayo — Cuando el cansancio quiere apagar tu propósito
Hay días en los que el alma se siente pesada. No necesariamente porque haya ocurrido una tragedia, sino porque el desgaste silencioso se acumula. Las responsabilidades, las preocupaciones, las luchas internas y las expectativas pueden ir drenando poco a poco la fuerza emocional y espiritual de una persona. A veces seguimos caminando, sonriendo y trabajando, pero por dentro sentimos que algo se está apagando lentamente.
Incluso los hombres y mujeres de fe atravesaron temporadas así. El profeta Elías, después de vivir una de las victorias más grandes de su vida, terminó sentado debajo de un árbol deseando rendirse. Humanamente estaba agotado. Había dado demasiado. Y muchas veces eso también nos pasa a nosotros. Damos tiempo, amor, servicio, energía, esfuerzo… y llega un momento en el que sentimos que ya no podemos más.
Pero Dios no desprecia el cansancio de sus hijos. Él no se acerca solamente al fuerte, también abraza al que está agotado. Cuando Elías cayó en aquel desierto, Dios no llegó primero con un sermón ni con un reclamo. Llegó con descanso, alimento y cuidado. Porque hay momentos donde el alma necesita volver a respirar antes de volver a pelear.
Tal vez hoy tú también necesitas recordar que no tienes que cargar el mundo entero sobre tus hombros. No todo depende de ti. Hay batallas que solamente Dios puede sostener. Hay puertas que Él abrirá en el momento correcto. Hay procesos que no se resolverán con ansiedad, sino con perseverancia y confianza.
No confundas cansancio con fracaso. El hecho de sentirte agotado no significa que hayas perdido el propósito. Muchas veces el cansancio aparece precisamente porque has estado peleando por algo valioso. Descansa, sí. Respira. Ora. Guarda silencio por un momento si es necesario. Pero no abandones el camino.
Dios sigue trabajando aun cuando no lo percibes. Mientras tú duermes, Él sigue acomodando piezas. Mientras tú lloras en silencio, Él sigue sosteniendo tu vida. Y aunque hoy tus fuerzas parezcan pequeñas, su gracia continúa siendo suficiente.
Versículo del día
“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”
— Isaías 40:31
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Comentarios
Publicar un comentario