
7 de Abril
“Porque por fe andamos, no por vista.” — 2 Corintios 5:7
Hay días en los que todo parece claro. Las decisiones fluyen, el camino se percibe definido y el corazón descansa en la certeza. Pero también hay otros días —como hoy, quizá— en los que todo parece cubierto por una ligera niebla. No hay respuestas inmediatas, no hay señales visibles, y el alma comienza a inquietarse.
Es precisamente en esos momentos donde la fe deja de ser una idea bonita y se convierte en una forma de vida.
Caminar por fe no es ignorar la realidad, es aprender a interpretarla desde una perspectiva más alta. No se trata de cerrar los ojos ante las circunstancias, sino de abrir el corazón a lo que Dios ya ha hablado, aunque aún no lo veas manifestado.
Muchas veces queremos evidencia antes de avanzar. Queremos garantías, resultados, seguridad. Pero Dios trabaja en un orden diferente: primero te pide que confíes… y después te muestra.
La fe madura cuando decides dar el paso aun con dudas en la mente, pero con convicción en el espíritu. No necesitas tener todo resuelto para avanzar; necesitas tener claro en quién has creído.
Hoy, tal vez no veas el resultado de tus esfuerzos. Tal vez no entiendas por qué ciertas puertas no se han abierto o por qué el proceso se ha alargado. Pero eso no significa que Dios no esté obrando. Él está trabajando en lo invisible, alineando lo que aún no puedes percibir.
No te detengas por lo que no ves. No retrocedas por lo que no entiendes. Sigue caminando.
Porque los que caminan por vista se detienen cuando el panorama se oscurece… pero los que caminan por fe avanzan aun en medio de la incertidumbre.
Hoy es un buen día para reafirmar tu confianza.
Sigue avanzando. Aunque no veas.
¿Qué decisión puedes tomar hoy, aunque todavía no tengas todas las respuestas?
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Gracias y bendiciones
ResponderEliminar