6 de abril
“Porque por fe andamos, no por vista.” — 2 Corintios 5:7
Hay días en los que todo parece claro. Las decisiones fluyen, el ánimo está firme y el camino se siente seguro. Pero hay otros días —y quizá hoy es uno de ellos— donde no ves con claridad, donde dudas, donde te preguntas si realmente estás avanzando o simplemente caminando en círculos.
Ahí es donde entra la fe.
La fe no es necesaria cuando todo está resuelto. La fe se activa precisamente cuando no entiendes, cuando no ves resultados, cuando el panorama parece incierto. Es en ese terreno donde se define quién eres realmente. Porque cualquiera puede avanzar cuando todo está bien, pero no todos continúan cuando todo parece detenido.
Caminar por fe es decidir avanzar aun cuando no tienes todas las respuestas. Es confiar en que Dios está obrando, aunque no lo sientas. Es mantenerte firme, aunque por dentro haya preguntas sin resolver.
Muchas veces queremos señales, garantías, confirmaciones visibles. Pero Dios trabaja en lo invisible antes de manifestarlo en lo visible. Y si solo te mueves por lo que ves, te perderás de lo que Dios ya está haciendo detrás del escenario.
Hoy no necesitas tener todo claro. Necesitas dar el siguiente paso.
No el de mañana. No el de la próxima semana. El de hoy.
Quizá es una decisión pequeña, una conversación pendiente, un esfuerzo más en algo que parece no dar fruto. Pero ese paso, aunque parezca insignificante, es una declaración de fe.
Y la fe, cuando se sostiene en el tiempo, siempre produce resultado.
No te detengas porque no ves. Avanza porque crees.
¿En qué área de tu vida necesitas dejar de depender de lo que ves y empezar a caminar verdaderamente por fe?
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio

Que bonita palabra <3
ResponderEliminar