“Porque por fe andamos, no por vista.” – 2 Corintios 5:7
Hay momentos en la vida en los que todo parece claro. Las decisiones fluyen, las puertas se abren y el camino parece bien definido. Pero también existen temporadas donde todo se vuelve incierto… donde no hay señales visibles, donde el siguiente paso no está iluminado, y donde avanzar requiere algo más que lógica: requiere fe.
Caminar por fe no es una frase bonita, es una disciplina diaria. Es levantarte sin tener todas las respuestas, pero con la convicción de que Dios sí las tiene. Es avanzar aun cuando no ves resultados inmediatos. Es sembrar, aunque todavía no haya cosecha.
La fe no elimina la incertidumbre… la atraviesa.
Muchas veces queremos que Dios nos muestre el mapa completo, pero Él trabaja paso a paso. Te muestra lo suficiente para avanzar hoy, no para controlar mañana. Y ahí es donde nuestra confianza es probada: ¿seguimos caminando o nos detenemos esperando claridad total?
La fe madura cuando decides moverte sin garantías visibles. Cuando eliges obedecer aunque no entiendas completamente. Cuando tu identidad es más fuerte que tus dudas.
No se trata de negar la realidad, sino de interpretarla desde una perspectiva eterna. Lo que hoy parece confuso, mañana tendrá sentido. Lo que hoy te incomoda, mañana te habrá formado.
Hoy no necesitas verlo todo… solo necesitas dar el siguiente paso.
Porque el que camina por fe no camina solo.
Dios no llega tarde, ni se equivoca de dirección. Él está trabajando incluso en lo que no puedes ver.
La pregunta no es si tienes todas las respuestas…
La pregunta es:
¿Estás dispuesto a avanzar aunque no veas el camino completo?
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Muchas gracias siga con su esfuerzo de dar animo siempre bendiciones
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