
1 de Abril
“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?”
— Biblia, Isaías 43:19
Hay momentos en la vida donde todo parece repetirse. Mismos pensamientos, mismas luchas, mismos intentos que no terminan de dar el fruto esperado. Y sin darnos cuenta, comenzamos a asumir que así será siempre. Que esto es lo que hay. Que ya no hay más.
Pero Dios no trabaja dentro de nuestros límites mentales.
Mientras tú piensas en ciclos, Él piensa en comienzos.
Mientras tú ves lo mismo, Él ya está haciendo algo nuevo.
El problema no es que Dios no esté obrando…
El problema es que muchas veces no lo reconocemos porque esperamos que lo nuevo se vea como lo viejo, pero mejorado. Y Dios no repite fórmulas, Él transforma realidades.
“Aquí hago cosa nueva…”
No dice que la va a hacer algún día.
Dice que ya está en proceso.
Hoy, aunque no lo sientas… aunque no lo veas… aunque todo parezca igual… algo ya está cambiando. Hay decisiones que estás tomando, pensamientos que estás renovando, actitudes que estás ajustando… y todo eso es parte de lo nuevo que Dios está formando en ti.
Lo nuevo de Dios no siempre llega como un espectáculo.
Muchas veces llega como un susurro.
Como una convicción.
Como una pequeña fuerza para no rendirte.
Y ahí es donde muchos fallan…
Porque desprecian lo pequeño, sin entender que ahí comienza lo grande.
Abril inicia como una invitación.
No a esperar cambios afuera…
Sino a discernir lo que ya comenzó dentro de ti.
No te encierres en lo que fue.
No te definas por lo que no funcionó.
No midas tu futuro por experiencias pasadas.
Dios no está limitado por tu historia.
Hoy es un buen día para abrir los ojos espirituales.
Para detenerte un momento y preguntarte:
¿Qué está haciendo Dios en mí que antes no estaba?
Porque lo nuevo ya comenzó…
solo necesitas reconocerlo y caminar en ello.
Oración:
Señor, abre mis ojos para ver lo nuevo que estás haciendo en mi vida. Ayúdame a no quedarme atrapado en el pasado ni en mis propias limitaciones. Dame sensibilidad para discernir Tu obra, aun en lo pequeño. Hoy decido caminar en fe, confiando en que Tú ya comenzaste algo nuevo en mí. Amén.
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
¿Qué cambio pequeño, pero real, puedes reconocer hoy como parte de ese nuevo comienzo?
Amén, buen día bendiciones.
ResponderEliminar