“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”
— Libro de Isaías 40:31
Hay un cansancio que no se resuelve con dormir más horas. Es el cansancio interior. Ese que no siempre se nota en el rostro, pero pesa en el ánimo. El desgaste de sostener responsabilidades, de mantener decisiones firmes, de liderar cuando otros esperan dirección, de permanecer cuando sería más fácil rendirse.
Marzo avanza y, aunque el año aún es joven, la realidad ya comenzó a exigir constancia. Lo que en enero era entusiasmo, ahora es disciplina. Lo que era emoción, ahora es perseverancia.
Isaías no promete ausencia de agotamiento. Promete renovación. Y hay una diferencia profunda entre ambas cosas.
“Los que esperan a Jehová…” Esperar no significa pasividad. Significa confianza activa. Significa no desesperarse cuando el resultado tarda. Significa no romper el proceso por ansiedad. Significa permanecer firme cuando el alma quiere correr en otra dirección.
El águila no lucha contra la corriente todo el tiempo. Aprende a usarla. Se eleva precisamente en medio del viento contrario. Lo que para otros es resistencia, para ella se convierte en impulso.
Tal vez hoy estás cansado de insistir.
Cansado de sembrar sin ver cosecha inmediata.
Cansado de mantener disciplina cuando nadie está mirando.
Pero la promesa es clara: nuevas fuerzas.
No fuerzas recicladas. No energía temporal. Nuevas fuerzas. Dios no te sostiene con sobras; te renueva desde la fuente.
La clave no es hacer más cosas. Es aprender a descansar correctamente en Él. Cuando dependes solo de tu capacidad, te agotas. Cuando dependes de Su presencia, te renuevas.
Hoy detente unos minutos más de lo habitual. No para rendirte, sino para recargarte espiritualmente. Ora con honestidad. Reconoce tu límite. Entrega tu cansancio.
No fuiste llamado a sobrevivir el proceso. Fuiste llamado a elevarte en medio de él.
¿En qué área estás funcionando únicamente con tu fuerza humana?
¿Qué pasaría si decidieras esperar en Dios antes de seguir avanzando?
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Amén., bendiciones.
ResponderEliminar