
Hay momentos en la vida donde no hay respuestas claras. Donde oras… y el cielo parece en silencio. Donde avanzas… pero no sabes si vas en la dirección correcta. Donde haces lo correcto… pero no ves resultados.
Y es ahí donde muchos se detienen.
No porque no tengan fe…
sino porque quieren entender antes de obedecer.
Pero la fe no funciona así.
La fe no siempre te explica…
la fe te pide que permanezcas.
La Escritura dice en Proverbios 3:5-6:
“Fíate de Jehová de todo tu corazón,
y no te apoyes en tu propia prudencia.
Reconócelo en todos tus caminos,
y él enderezará tus veredas.”
No dice “entiende primero”…
dice “confía”.
Hay una diferencia profunda entre entender y confiar.
Entender te da control.
Confiar te forma.
Porque cuando entiendes todo, no necesitas fe.
Pero cuando no entiendes nada… y aun así sigues…
eso transforma tu carácter.
Dios no está comprometido con explicarte cada paso.
Está comprometido con formarte en cada paso.
Y muchas veces, el silencio de Dios no es ausencia…
es entrenamiento.
Es en ese silencio donde se fortalece tu raíz.
Donde tu fe deja de depender de emociones
y empieza a sostenerse en convicción.
Permanecer cuando no entiendes
es uno de los actos más poderosos de fe.
No es pasividad.
Es decisión.
Decidir seguir orando…
seguir creyendo…
seguir caminando…
aunque no tengas todas las respuestas.
Porque sabes algo:
Dios sí las tiene.
Y aunque hoy no veas el camino completo,
Él ya está en el final…
esperándote.
No necesitas entender todo hoy.
Solo necesitas dar el siguiente paso.
Respira.
Confía.
Permanece.
Porque en ese lugar incómodo…
es donde Dios está haciendo su obra más profunda en ti.
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Hoy, siendo honesto contigo mismo… ¿estás buscando entender todo antes de avanzar, o estás dispuesto a confiar y dar el siguiente paso aunque no tengas claridad?
Amén., buen día bendiciones.
ResponderEliminar