Ir al contenido principal

25 de marzo — La fe que madura en silencio


Versículo:

“Porque nosotros por fe andamos, no por vista.”

— 2 Corintios 5:7


Hay una etapa en el caminar con Dios que no es espectacular… pero es profundamente transformadora.


No hay emociones intensas.

No hay señales visibles.

No hay respuestas inmediatas.


Solo hay… silencio.


Y es precisamente ahí donde muchos se confunden.

Porque creemos que si no sentimos, entonces algo está mal.

Que si no vemos, entonces Dios no está obrando.

Que si no hay resultados rápidos, entonces el proceso no vale la pena.


Pero la fe verdadera no se mide por lo que ves…

Se mide por lo que decides creer cuando no ves nada.


La fe madura en lo oculto.

En esos días donde decides orar aunque no sientas nada.

Donde eliges seguir, aunque no entiendas.

Donde permaneces firme, aunque todo parezca igual.


Ahí… en lo invisible… Dios está trabajando más de lo que imaginas.


Un árbol no crece primero hacia afuera…

crece hacia abajo.

Echa raíces profundas antes de mostrar fruto.


Y así es tu vida espiritual.


Tal vez hoy no ves cambios.

Tal vez sientes que estás en el mismo lugar.

Pero si has permanecido…

si no has retrocedido…

si sigues creyendo…


Entonces estás creciendo.


La fe superficial necesita evidencias.

La fe madura descansa en la certeza.


No necesitas ver para seguir.

Necesitas confiar para avanzar.


Hoy no se trata de sentir…

se trata de decidir.


Decidir creer.

Decidir permanecer.

Decidir caminar… aunque el camino no esté claro.


Porque un día, lo que hoy haces en silencio…

se verá en fruto.


Y entenderás que Dios nunca estuvo ausente…

solo estaba formando algo más profundo en ti.


Oración:


Señor, enséñame a caminar por fe y no por lo que veo.

A confiar en Ti en los días silenciosos,

cuando no entiendo, cuando no siento, cuando no veo resultados.


Fortalece mi interior.

Haz profundas mis raíces.

Y dame la firmeza para permanecer,

sabiendo que Tú estás obrando, aunque no lo perciba.


Hoy decido confiar en Ti…

aun en el silencio.


Somos más que vencedores.

Pastor Sergio



¿Qué estás sosteniendo hoy por fe… aunque todavía no puedas verlo?


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

2 de enero - “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.”Salmos 46:10

​    Hay días que no empiezan con claridad, sino con silencio. El calendario avanza, el año ya comenzó, pero el alma todavía va acomodándose. No todo se ordena a medianoche, no todo se resuelve con un cambio de fecha. Hay procesos que necesitan quietud, y este segundo día del año es uno de ellos. Vivimos rodeados de ruido. Opiniones, expectativas, urgencias ajenas, metas que otros diseñaron para nosotros. Incluso las buenas intenciones pueden convertirse en presión. Queremos hacerlo todo bien, empezar fuerte, no fallar. Pero pocas veces nos detenemos a escuchar qué está pasando dentro. El silencio no es vacío. El silencio revela. Cuando el ruido baja, aparecen preguntas honestas: ¿Qué cargo todavía del año pasado? ¿Qué no quiero repetir? ¿Qué sí quiero cuidar? Dios no suele gritarnos respuestas; muchas veces nos espera en la pausa que evitamos. El mandato bíblico no es apresurarnos, sino aquietarnos. No para huir, sino para conocerlo. Este día no es para correr, es para afinar. Co...

3 de enero – La dirección antes que la velocidad

“Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.” Proverbios 3:6 Uno de los errores más comunes al comenzar un año es confundir movimiento con avance. Hacemos planes, aceleramos decisiones, llenamos la agenda, pero no siempre sabemos hacia dónde vamos. La prisa puede dar sensación de control, pero rara vez da claridad. Dios no está interesado únicamente en que camines, sino en que camines bien orientado. La Escritura no promete que nuestros caminos serán fáciles, pero sí que serán enderezados cuando lo reconocemos en ellos. Eso implica algo más profundo que una oración rápida: implica conciencia constante de su presencia. Este tercer día del año es ideal para revisar la dirección. No lo que estás haciendo, sino por qué lo haces. No cuánto avanzas, sino hacia dónde te diriges. Hay caminos que parecen correctos porque son rápidos, pero terminan agotando el alma. Otros son lentos, pero conducen a vida. Reconocer a Dios en todos tus caminos no significa espiritualizarlo todo...

8 de enero – La verdad que endereza el corazón

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón.” Salmos 139:23 Hay oraciones que no pedimos respuestas, sino revelación. Esta es una de ellas. Pedirle a Dios que examine el corazón no es cómodo, pero es profundamente sanador. Porque la verdad, aunque incomode, siempre endereza. Muchas veces no estamos perdidos, estamos confundidos. No porque Dios no hable, sino porque evitamos mirarnos con honestidad. Preferimos ajustar el entorno antes que confrontar el interior. Este día nos invita a permitir que Dios alumbre lo que hemos aprendido a justificar. No para condenar, sino para sanar. Dios no expone para avergonzar; expone para liberar. Un corazón examinado es un corazón liviano. Ya no necesita máscaras, ya no vive en negación, ya no se defiende constantemente. Aprende a caminar en verdad, y la verdad siempre ordena. No temas a lo que Dios pueda mostrarte. Él ya lo conoce. La diferencia es que cuando lo reconoces tú, comienza la transformación. La gracia no opera en lo que ocultamos, sino...