UN COMIENZO CON SENTIDO

Comenzar un nuevo año no es solo pasar una página en el calendario.
Es un acto interior.
Una decisión silenciosa que nadie ve, pero que lo cambia todo.
Muchos comienzan el año con entusiasmo, con metas, con planes bien escritos.
Pero pocos se detienen a revisar desde dónde están viviendo.
Porque no es lo mismo avanzar con propósito que simplemente moverse.
La vida no se desordena por falta de sueños,
sino por falta de decisiones claras.
Josué no habló de emociones, habló de elección.
No dijo “sientan”, dijo “escojan”.
Porque la fe no siempre se siente fuerte,
pero sí puede decidirse con firmeza.
Hoy no se te pide entender todo el año.
No se te exige ver el camino completo.
Solo se te invita a elegir el fundamento sobre el cual vas a caminar.
Elegir a quién servir es decidir qué voz tendrá la última palabra.
Si la prisa, el miedo, la costumbre…
o la verdad que sostiene incluso cuando no hay respuestas.
La intención no hace ruido.
No busca aplausos.
Se define cuando nadie está mirando
y cuando todavía no hay resultados.
Empezar con intención es entrar al año con el corazón alineado,
aunque las circunstancias aún no lo estén.
Es decir: “No sé todo lo que vendrá,
pero sí sé desde dónde quiero vivirlo.”
No todo comienzo necesita euforia.
Algunos comienzos necesitan honestidad,
quietud
y una decisión firme en lo profundo.
¿Qué necesitas decidir hoy, aunque nadie más lo vea?
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Comentarios
Publicar un comentario