“Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor.”
Lamentaciones 3:26
Esperar es una de las experiencias más difíciles del alma humana. No porque no sepamos hacerlo, sino porque nos confronta con nuestra falta de control. Vivimos acostumbrados a movernos, a decidir, a resolver, y la espera nos obliga a detenernos cuando todo dentro de nosotros quiere avanzar. Sin embargo, la Escritura nos recuerda que hay una forma de esperar que es buena: esperar en silencio, confiando en Dios.
Esperar no significa que Dios esté ausente. Al contrario, muchas veces es el espacio donde Él trabaja con mayor profundidad. Mientras tú esperas, Dios ordena tiempos, prepara escenarios y ajusta corazones. El problema es que solemos interpretar el silencio como abandono y el retraso como rechazo. Pero no todo lo que tarda es una negación; muchas veces es protección.
Este día es una invitación a revisar tu actitud mientras esperas. No solo qué estás esperando, sino cómo lo estás haciendo. La espera ansiosa desgasta, amarga y nubla la fe. La espera confiada, aunque no elimina la incomodidad, fortalece el carácter y profundiza la relación con Dios. Hay procesos que solo maduran en el tiempo adecuado, no antes.
Dios conoce lo que anhelas y también conoce lo que necesitas. Por eso, a veces retiene una respuesta inmediata. No para frustrarte, sino para formarte. Porque recibir algo antes de tiempo puede ser más dañino que no recibirlo. La espera, bien vivida, nos enseña a depender, a escuchar y a rendir expectativas que no nacieron de Dios.
Esperar en silencio no es resignarse. Es elegir no forzar puertas que aún no se abren. Es confiar en que Dios no se equivoca con los tiempos. Es reconocer que su visión es más amplia que la nuestra y que su fidelidad no depende de nuestra prisa.
Si hoy estás esperando, no te desesperes. Dios no se ha olvidado de ti. Está trabajando, aunque no lo veas. Y cuando llegue el momento, comprenderás que la espera no fue un vacío, sino un taller donde Dios formó algo más profundo en tu vida.
Aprende a esperar con fe. El tiempo de Dios siempre llega completo.
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Los tiempos de Dios son perfectos 🙏
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