“Confía en el Señor con todo tu corazón.”
Proverbios 3:5
La confianza no elimina las dudas, pero les quita el control. Vivir confiando no significa tener todo resuelto, sino decidir en quién descansas cuando no entiendes.
Este décimo día del año cierra la primera semana completa con una invitación clara: deja de cargar lo que no puedes controlar. La confianza en Dios no es pasividad, es descanso activo. Es hacer lo que te corresponde y soltar lo que no.
Muchos se desgastan no por falta de fe, sino por exceso de control. Quieren anticipar, prever, asegurar cada paso. Pero la confianza verdadera nace cuando reconoces tus límites y aceptas la guía de Dios.
Confiar es caminar sin garantías visibles, pero con una convicción interior firme. No sabes todo lo que viene, pero sabes con quién caminas. Y eso cambia la forma de enfrentar cada día.
Hoy decide vivir desde la confianza, no desde la tensión. Desde la fe, no desde el miedo. Dios no te pide que entiendas todo, te pide que descanses en Él.
Y cuando confías, el alma respira.
Somos más que vencedores.
Pastor Sergio
Comentarios
Publicar un comentario